La industria de la moda se reconvierte para ganar sustentabilidad

La industria de la moda es la segunda industria más contaminante del mundo. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, para fabricar un jean se utilizan 7500 litros de agua. Cada año, se producen 5 mil millones de jeans en todo el mundo.

El responsable de todo esto es el fast fashion. Es decir, una tendencia de consumo en la cual las prendas de vestir se utilizan poco, se compran en gran cantidad y se desechan rápido. Entre los años 2000 y 2014 la producción de ropa se duplicó. ¿El resultado? Cada segundo se entierra o quema una cantidad de productos textiles equivalente a un camión de basura.

Para frenar esta catástrofe, sectores de la industria impulsados por nuevos hábitos de consumo adoptaron el famoso lema de Vivienne Westwood: “Compra menos, elige bien y haz que dure”.

Pero no fue suficiente. La industria de la moda se está reconvirtiendo y marcas multinacionales ya trabajan con fibras recicladas. También surgieron marcas de moda circular. Y en esta nota te contamos las tendencias.

La industria se recicla

Marcas mundiales como Nike o Zara han comenzado a fabricar prendas con materia prima obtenida a través del reciclaje.

El gigante de indumentaria deportiva puso en marcha Nike Forward, un programa de investigación para utilizar fibras recicladas e implementar procesos de fabricación sustentables.

Zara, por su parte, firmó este año un convenio para adquirir telas fabricadas a través de procesos de reutilización de textiles. Las colecciones diseñadas bajo este convenio ya están en sus tiendas.

En Argentina, la marca Le Utthe también lanzó artículos realizados con telas provenientes del excedente industrial. Hace dos años, esta empresa adquirió maquinaria especial para reciclar retazos que sobraban cuando fabricaban su ropa.

“La empresa generan por día unos 3 mil kilos de retazos como resultante del armado de 20 mil prendas. Durante todo este tiempo se arrojaban a la basura” Carlos Bielsa, dueño de Le Utthe.

Carlos Bielsa, dueño de Le Utthe.

Se trata de la primera compañía del país en generar este tipo de productos para disminuir los desechos textiles.

Montañas de ropa usadas y nuevas amontonadas en el desierto de Atacama.

Moda circular: las tres R de la economía

La moda circular es lo contrario a la moda rápida. Es un concepto que se enmarca en uno más amplio: el de economía circular. Se trata de un modelo que, según la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, se contrapone al “modelo económico despilfarrador que conduce al cambio climático.”

La economía circular, en cambio, “ofrece un modelo que preserva la naturaleza y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero. En el ciclo técnico, los materiales y productos fabricados por el humano permanecen en uso el mayor tiempo posible. De este modo, el valor se crea mediante el intercambio, el mantenimiento, la reutilización, la remanufactura y el reciclaje”. (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial)

Cuando hablamos de moda circular, entonces, estamos evocando un modelo que busca que las prendas de vestir se utilicen por muchos años. Es decir, que se implementan las famosas tres R de la economía circular: Reducir el consumo, Reciclar los productos y Reutilizarlos.

Cocoliche es una tienda de moda circular que hace 10 años está en el mercado comercializando prendas de segunda mano. “En Cocoliche pensamos que nuestro aporte está en repensar nuestros hábitos y fomentar una manera de vincularnos con la moda más consciente. Que no todo lo que nos pongamos sea nuevo. Que también podamos reutilizar, aprovechando prendas ya fabricadas y extender su vida útil. Que ordenemos periódicamente y hagamos circular las prendas que no usamos”, cuentan.

En este modelo de negocio, consumidores llevan ropa que no usan, se seleccionan muy cuidadosamente, y se ponen nuevamente en el circuito de la venta. En Buenos Aires están proliferando este tipo de tiendas, impulsadas también por nuevos hábitos de consumo.

Autora: Ana Clara Bormida